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Las carillas de composite son finas láminas – de 0,3 a 1 mm. de grosor – de un material sintético, derivado de la resina y utilizado también para realizar empastes. Suelen aplicarse en la zona frontal de las piezas dentales del grupo anterior, es decir, incisivos – centrales y laterales – y caninos.
La unión de las carillas de composite a las piezas dentales se lleva a cabo con un fuerte adhesivo especial. La resistencia de éste es tal que no se separará a menos que la carilla se rompa, algo que no es habituall
Es cierto que las carillas de composite tienen una vida media inferior a las de porcelana (mientras que las primeras duran entre 5 y 10 años, las segundas varían entre los 15 y los 20), ya que con el tiempo, pierden su brillo y pueden pigmentarse si no se lleva a cabo una correcta higiene bucal o se tienen hábitos poco recomendables (el tabaco o bebidas como el café o los refrescos de cola amarillean los dientes). Esto no sucede con las carillas de porcelana debido al material del que están hechas. No obstante, cabe la posibilidad de alargar al máximo la efectividad de las carillas de composite mediante revisiones periódicas y una limpieza de mantenimiento al año. Además, una vez transcurridos estos 5 ó 10 años se puede a cabo una regeneración de las carillas, proceso que no requiere una sustitución total de la lámina sino sólo de la capa superficial. Ver más
En cuanto a su resistencia, cabe decir que tanto las carillas de composite como las de porcelana no deberían despegarse si la colocación se ha llevado a cabo con éxito. La rotura tampoco suele ser habitual en ninguno de los dos casos. Si esto ocurriese, la reparación de las láminas de composite sería más fácil, pues en ocasiones, basta con rellenar la zona fracturada. Por el contrario, con las carillas de porcelana, habría que repetirse el proceso desde el principio.
Además de un gran resultado estético, pues consiguen variar el color, la forma y la posición de los dientes. Así pues, las carillas de composite son recomendables para resolver los siguientes problemas de estética dental:
Coloraciones imposibles de solucionar mediante técnicas de blanqueamiento: los dientes pierden su color natural por diversas razones, como el consumo de tabaco o bebidas de color intenso (café, té, refrescos de cola..), por problemas en la composición de los dientes (exceso de flúor, falta de calcio…). A veces, la diferencia de color es tal que las técnicas de blanqueamiento no suponen una solución. En esos casos, el problema puede solucionarse gracias a las carillas de composite. Malposiciones de las piezas dentales: la dentadura ha de durarnos toda una vida, pero en ocasiones, su desgaste o incluso su fractura son inevitables. También puede ocurrir que no estemos a gusto con la forma de nuestros dientes, bien porque sean pequeños, afilados (“dientes canoides”), etc. Las carillas de composite pueden hacer que estos inconvenientes que llegan a provocar complejos se transformen en una sonrisa de anuncio televisivo. Problemas moderados de posición de los dientes: es posible que nuestra alineación de los dientes no sea perfecta o que una pieza tenga una posición innatural (inclinación, diastema – separación entre dientes –, ocupación del lugar de un diente por otro..) y deseamos corregirlos de manera inmediata. Un modo de conseguirlo es a través de las carillas de composite.
Por el contrario, se dan casos que no son posibles de tratar mediante las carillas de composite. Es el caso de:
Dientes muy oscuros: cuando la pérdida del color natural de los dientes es excesiva, este tratamiento puede no surtir su efecto, por lo que se recomienda la búsqueda de otra solución. Casos extremos de deformación: si la inclinación de un diente es demasiado acentuada o la distancia interdental (diastema) es excesiva, las carillas de composite mejorarán la apariencia, pero no erradicarán el problema. Hábitos parafuncionales: se conoce con este nombre al uso del sistema masticatorio para todo aquello que no sea masticar. Entre estos hábitos pueden citarse el apretamiento, el rechinamiento o la mordedura de objetos. Las carillas de composite no son recomendables en estos casos porque los problemas que presenta el paciente derivan, posiblemente, de estas prácticas, por lo que las carillas se verán perjudicadas del mismo modo que la dentadura inicial. Dientes con poco esmalte: aunque las carillas de composite mantienen el esmalte íntegramente, es necesario la existencia del mismo para adherir las láminas.
- BLANQUEAMIENTO DENTAL
CARILLAS COMPOSITE- CARILLAS DE PORCELANA
- CORONAS SIN METAL
- RECONTORNEADO INCISAL
- REMODELADO GINGIVAL





